No todo lo que sientes
necesita ser comprendido.

Algunas verdades solo aparecen
cuando dejas de correr.

Has sentido que algo no encaja,

pero no sabes qué mover.

Sigues pensando.

Sigues actuando igual.

Y los resultados —en tu negocio
y en tu día a día— no cambian.

Sentir no es decidir.

Y no decidir

también está definiendo tu posición.

No se explica. No se empuja. Se activa.

No todos llegan hasta aquí.

No porque no puedan.

Sino porque no se atreven

a verse sin ruido.

Cuando el ruido baja,

el tablero aparece.

No es para motivarte.

Es para ver

desde dónde estás decidiendo.

Ver el tablero Puedes irte ahora.
Nadie te sigue.

Antes de salir

Si llegaste hasta aquí,
no fue por curiosidad.

Ahora puedes irte igual…
o hacer tu primera jugada real.